Marzo 2012

La soledad del lector – David Markson

ISBN: 978-987-1739-18-9
Precio: $83
Páginas: 256
Traducción Laura Wittner


Un hombre se propone familiarizarse con el espacio que habita. Mientras observa el movimiento a su alrededor, lee, acumula citas y toma apuntes. Escritores, filósofos, artistas, la historia del arte y la cultura. Crea, con pocos elementos, una especie de teatro de cámara con dos personajes, el Protagonista y el Lector, y una playa o un cementerio como escenarios posibles. Ese es el relato aparente de esta novela, su engañosa superficie. A poco de avanzar, las citas y los apuntes nos van asomando a un universo en el que debemos desplazarnos como en el tablero de un juego misterioso, tal vez genial, cuyas piezas son la vida, la muerte, el amor, el suicidio, la enfermedad, el arte como juego, el arte como extrema experiencia vital.
David Markson, quien debutó en la década del sesenta como uno de los más avezados narradores de género —policial, western—, encontró en los últimos años de su vida la clave única de un proyecto narrativo sorprendente por la sencillez de sus recursos y admirable por su alcance y profundidad.

“Hipnótico”.
Kurt Vonnegut Jr.
 
“Nadie, excepto Beckett, puede ser tan divertido y tan triste al mismo tiempo”.
Ann Beattie
 
“El punto más alto que podamos encontrar en la ficción experimental de los Estados Unidos”.
David Foster Wallace



David Markson nació en Albany, Nueva York, el 20 de diciembre de 1927. Mientras estudiaba en Columbia, inició correspondencia con Malcolm Lowry. Se hicieron muy amigos, como lo prueba el epistolario de Lowry. La tesis de Markson sobre Bajo el volcán se publicó en 1978. Mientras trabajaba como periodista, se dedicó a investigar (y sobrevivir) la bohemia de la década del cincuenta en compañía de escritores como Conrad Aiken, Dylan Thomas, Jack Kerouac. Es este último el que influye sobre todo en las primeras novelas de Markson. Como escritor de policiales —Epitaph for a Tramp(1959) y Epitaph for a Dead Beat (1961)—, muchos críticos aseguran que no encuentran otro parangón que Chandler. La primera puede leerse también como un comentario trágico sobre el adulterio, lo contrario de una moraleja cínica sobre la libertad sexual; la última le permite ironizar sobre el tipo de existencia bohemia que compartió con los escritores que se sacrificarían en su propia leyenda, como Allen Ginsberg. Hay que considerar que estos libros Markson los escribía por encargo, por dinero, y que sin embargo la exigencia de calidad nunca cedió ante las facilidades y garantías del género. La obra posterior acusa ya la influencia del existencialismo y las lecturas filosóficas. Son parejamente admirables: Wittgenstein’s Mistress (1988), Springer’s Progress (l990) y la serie que inicia La soledad del lector (1996): This is not a Novel (2001), Vanishing Point (2004) y The Last Novel (2007). David Markson murió en Nueva York en 2010.




La muerte de la polilla y otros ensayos – Virginia Woolf

ISBN: 978-987-1739-19-6
Precio: $87
Páginas: 272
Traducción Teresa Arijón


Virginia Woolf encontró la clave para que vida y literatura fluyan en la página con pareja intensidad. La materia puede ser una carta a un joven poeta, la memoria personal e histórica del imprevisible Henry James, las primeras mujeres profesionales o el relato desnudo, donde la autora ejecuta una nota de elegancia elegíaca por la muerte de una polilla. En cada caso, Virginia Woolf revela que es sin duda uno de los genios más admirables y amistosos de la literatura universal.
La percepción recupera el valor intrínseco de la anécdota; una irreverencia fecunda proporciona desde el vamos el método riguroso e intransferible de la argumentación o el análisis. Recopilado poco después de la muerte de la escritora por el marido, Leonard Woolf, para darle continuidad a la variada sutileza de Un cuarto propio y El lector común, La muerte de la polilla y otros ensayos contiene el fuego indestructible de la autora de Orlando y Las olas, un elemento que cada uno reservará para sí mismo como un obsequio personal.



Virginia Woolf nació el 25 de enero de 1882 en Londres. Hoy se olvida o se omite que es hija de uno de los críticos más prestigiosos de su tiempo, Leslie Stephen, que dejó una obra inmortal, Hours in a Library (Horas en una biblioteca). En esa biblioteca fue educada la futura autora de Orlando, que en 1912 se casó con Leonard Woolf. En 1917 fundaron la editorial Hogarth Press. La casa de ambos, cerca del Museo Británico, se convirtió en el centro del grupo autodenominado “de Bloomsbury”, que incluía a Vita Sackville-West, Lytton Strachey, E.M. Forster, Arthur Waley y John Maynard Keynes. Entre sus novelas podemos nombrar Noche y día (1919), El cuarto de Jacob (1922), La señora Dalloway (1925), Al faro (1927), Orlando (1928) y Las olas (1931). Desarrolló una técnica de escritura en la que las palabras y las acciones de los personajes adoptan una alineación precisa y consistente del pensamiento, que evita la vaguedad y la oscuridad asociadas a menudo con la escuela sometida a “la corriente de la conciencia”. Admirada con la misma pasión como crítica, Virginia Woolf escribió El lector común (dos series, 1925, 1932); Flush (1933), una biografía del perro de Elizabeth Barrett Browning y un estudio sobre el pintor y crítico de arte Roger Fry (1940). Borges tradujo al castellano Un cuarto propio. En 1938 publicó Tres guineas en apoyo de los derechos de la mujer. En 1941, se ahogó deliberadamente en el río Ouse, a causa, entre otras cosas, de una crisis sufrida durante la Segunda Guerra Mundial. Leonard Woolf recopiló póstumamente los ensayos de La muerte de la polilla en 1942.

Diciembre 2011

La intromisión – Muriel Spark

ISBN: 978-987-1739-11-0
Precio: $73
Páginas: 256
Traducción Lucrecia M. de Sáenz


Todo artista debe enfrentarse en algún momento con la esencia misma del mal.

Al igual que Muriel Spark, la vida de Fleur Talbot, la heroína de esta novela, hace honor a sus aspiraciones literarias: de día trabaja redactando biografías secretas que se guardarán bajo llave hasta dentro de setenta años. De noche consuela a la esposa de su amante. Mientras, escribe su primera novela y todo le sale mal.

No es fácil conseguir un empleo en Londres durante la posguerra. Pero Fleur Talbot obtiene un puesto en la Asociación Autobiográfica, al mando de sir Quentin Oliver, viejo snob que recluta a un grupo de excéntricos con ansias de escribir sus aburridísimas memorias, creyendo que de esa manera la existencia se volverá más interesante. Fleur encuentra allí inspiración para su libro mientras cumple con la tarea de pulir y embellecer las biografías. Los acontecimientos se invierten misteriosamente: la ficción toma el mando y la vida de los socios se empieza a parecer más y más a la de los personajes de la novela. ¿Tendrán el mismo final desafortunado que la autora eligió para sus personajes?

Cuando la realidad ataca, Muriel Spark se defiende con armas literarias. Una vez más, sale airosa gracias a su genio y su valentía para escribir sin retroceder nunca ante las fuerzas del mal. Junto con Fleur, su alter ego, declara triunfante: “Qué maravilloso es ser una mujer y una artista en el siglo XX”.



Muriel Spark nació en Edimburgo el 1º de febrero de 1918. Recién casada, partió hacia Rodesia (actual Zimbabwe), donde tuvo un hijo. De vuelta en Gran Bretaña, durante la Segunda Guerra Mundial trabajó para el Foreign Office en el Departamento de Inteligencia. Comenzó su carrera literaria como poeta y biógrafa de Mary Shelley, en una época en la que pasaba por grandes penurias económicas. Graham Greene la ayudó por un tiempo con una pensión alimentaria para salvarla de la miseria, con la condición de que nunca le diera las gracias ni rezara por él. Su suerte empezó a cambiar en 1950, cuando ganó un prestigioso concurso de relatos en The Observer. De madre anglicana y padre judío, se convirtió al catolicismo en 1954. Con la novela La plenitud de la señorita Brodie (1961), llevada al cine y al teatro, alcanzó el éxito; siguieron más de veinte obras. Entre las más destacadas, se cuentan Memento mori, La balada de Peckham Rye, La abadesa de Crewe, Muy lejos de Kensington y Los encubridores. En 1993 recibió el título de Dama al Servicio del Imperio Británico. Después de trabajar un tiempo para la revista The New Yorker, decidió retirarse a un pequeño pueblo de la Toscana, donde vivió y escribió hasta su muerte, el 13 de abril de 2006, a los ochenta y ocho años. Su última novela, The Finishing School, había aparecido en el 2004. La Bestia Equilátera publica ahora La intromisión, editada en los años ochenta por Emecé con el título Vagando con intención, una de las novelas más autobiográficas de Spark, donde relata sus inicios en el mundo de las letras




Noches en Fitzrovia – Julian Maclaren-Ross

ISBN: 978-987-1739-17-2
Precio: $73
Páginas: 248
Traducción María Martoccia


Este conjunto de relatos autobiográficos constituye un recuento de registro y diseño casi novelístico. Separado en dos partes (Francia: infancia y ritos de pasaje e Inglaterra: bohemia y vida profesional), nos asoma desde la primera línea a una vida escrita con un desapego y una elegancia inusuales. Julian Maclaren-Ross nos pasea por los balnearios y las calles de su infancia y presenta personajes que la guerra va a borrar, signos y trazos de esa “edad de oro” transitoria. Maclaren nos brinda un retrato genial de Dylan Thomas vagabundeando por los pubs durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los escritores ingleses tuvieron que colaborar con adaptaciones y guiones de propaganda. Se dice que aquello que los escritores legendarios (y tanto Dylan Thomas como Maclaren-Ross lo fueron) no pudieron escribir, lo convirtieron en episodios memorables para que algún testigo lo aprovechara. Hay mucho de Julian en Dylan, y viceversa, en un intercambio de peripecias míticas.

La visita a Graham Greene en la mansión de El fin de la aventura (que será luego destruida por los bombardeos) o al editor Jonathan Cape son intrusiones victoriosas en un mundo cerrado, donde la propiedad y la privacidad inglesas no eran fáciles de ser vulneradas. Las narraciones de Maclaren, sin embargo, no se reducen a las anécdotas. Dentro de un plano de gran definición, iluminan personajes y situaciones excepcionales nunca antes espiados, como si el transporte perfecto de lo social y lo histórico fuera un furgón de cola en el que se mezclan realidad y ficción.

La condición de Julian Maclaren-Ross de dandy irreductible de la vida de esos años y de expulsado de la fiesta, de protagonista que solicita la admiración y hasta la envidia de sus contemporáneos y de paria social a causa de la escasez de ingresos, lo convierte en un personaje y un narrador de una singularidad sin precedentes, que encuentra siempre las inflexiones y los matices exactos para dirigirse a los lectores actuales.



Julian Maclaren-Ross (1912-1964), héroe oculto de la literatura inglesa, fue novelista, cuentista, guionista de cine y de documentales para la BBC, conscripto durante la Segunda Guerra Mundial, vendedor de aspiradoras a domicilio (tema central de su novela De amor y hambre) y, sobre todo, el más celebrado dandy del Soho de los años cuarenta y cincuenta. Vivió en el mismo mundo que sus personajes: hoteles y estaciones de tren, pubs llenos de humo, deudas, calles oscuras, prisión, paranoia, amores correspondidos aunque imposibles. Anthony Powell lo inmortalizó en sus novelas como el escritor X. Trapnel, y Paul Willetts escribió una magnífica biografía: Fear and Loathing in Fitzrovia. La adicción de Maclaren-Ross al alcohol y a las anfetaminas llevó a su biógrafo a afirmar: “Era un mediocre guardián de su inmenso talento”. Parodió a la perfección a escritores como William Faulkner, Raymond Chandler, P.G. Wodehouse y Patrick Hamilton, a sabiendas de que nadie iba a poder tomarse revancha: su estilo era inimitable. De Maclaren-Ross, La Bestia Equilátera ha publicado también Tostadas de jabón y otros cuentos y la novela Veneno de tarántula.

Noviembre 2011

Cómo se escribe una vida – Michael Holroyd

ISBN: 978-987-1739-16-5
Precio: $93
Páginas: 312
Traducción Laura Wittner


El hombre que se encargó de devolverle a la biografía estatuto artístico, dejó constancia del hecho en por lo menos dos libros de calidad superlativa: Lytton Strachey y Bernard Shaw. Investigador irrenunciable, analista inveterado, narra los acontecimientos con una destreza que permite leer sus libros como lo que verdaderamente son: obras maestras del género. El estilo inconfundible de Holroyd complementa la claridad de cada una de sus afirmaciones con una demostración contundente, portadora a su vez de dos cualidades paradójicas: veracidad y humor.

En Cómo se escribe una vida, una compilación de ensayos preparada y presentada por Matías Serra Bradford, los atributos del autor encuentran el cauce exacto, tanto para pensar y hasta discutir con argumentos certeros la biografía y la autobiografía como para encontrar en el pasado los matices de excelencia o de exclusión que permiten juzgar —y volver a valorar— a escritores como Anthony Powell, Hugh Kingsmill y Richard Hughes.

La capacidad de Michael Holroyd para detectar vetas de talento dentro del esquema de una época pretérita, la elocuencia inusual para poder exponerlo a los lectores, equivalen a una exploración arqueológica y a una exposición magistral cuyos resultados provocan en todos los casos un entusiasmo y una fascinación perdurables. 


Michael Holroyd nació en Londres en 1935, fecha tan ecuánime como cualquiera para arbitrar el nacimiento y la extinción de muchos prestigios literarios. La curiosidad y una facultad crítica extraordinaria lo instigaron a restablecer la reputación de escritores como Hugh Kingsmill y William Gerhardie, que supieron brillar en la década en la que Holroyd nació. A Gerhardie pertenece el epígrafe que utiliza en Basil Street Blues, el libro más personal de Holroyd, un relato familiar: “El pasado deposita una superficie delgada sobre los días que vivimos. Nos dice del presente más de lo que el presente puede decirnos”. Escribió la biografía de un pintor fulgurante y hoy caído en el olvido (que hizo retratos de Lawrence de Arabia, James Joyce y Dylan Thomas, entre otros): Augustus John; la de Lytton Strachey, el biógrafo e historiador de los victorianos eminentes, amigo de Virginia Woolf (un efecto colateral fue el éxito del film Carrington, inspirado directamente en el libro de Holroyd); la de Bernard Shaw en tres partes, digna de compararse con el Proust de Painter. Está casado con la novelista Margaret Drabble. Es el autor también de A Book of Secrets, Works on Paper yMosaic. Basil Street Blues fue aclamado como el libro más importante de no ficción del año 2002.


Octubre 2011

Amor ciego – V.S. Pritchett

ISBN: 978-987-1739-15-8
Precio: $76
Páginas: 288
Traducción de Martín Schifino

Una mujer que trabaja de secretaria de un hombre ciego descubre cómo la admiración por él va abriéndole paso al amor. La ceguera la protege: una horrible configuración en el cuerpo, que no se atreve a mostrar, le sirve de coartada y de zona de exclusión. Las dos oscuridades se atraen y se repelen como animales invisibles. Pritchett puede describir estos rituales o estos combates como nadie, con un laconismo capaz de habilitar nuevos sentidos en cada omisión, en cada espacio en blanco. Así, las seis historias de este libro extraordinario permiten reconstruir un mundo imaginado detalle por detalle. “¿Qué no hubiera dado la crítica francesa por calibrar sus instrumentos ópticos con un objeto de estudio como este?”, se pregunta Stéphane Auriès en ocasión de la traducción al francés de Amor ciego. V.S. Pritchett es, por la calidad de su escritura, una revelación tan ostensible que corre siempre el riesgo de permanecer secreta en otro idioma.

“Amor ciego es una obra maestra”
Martin Amis

“Quizás el último escritor sobre la tierra al que podría llamarse con exactitud un hombre de letras”
Paul Theroux

“El mejor cuentista inglés desde Rudyard Kipling”
James Wood

V.S. Pritchett nació el 16 de diciembre de 1900 en Suffolk, Inglaterra. Pasó parte de la juventud trabajando como comerciante. Luego vivió en Francia. Consagró los años de la guerra a hacer propaganda y guiones a favor de los aliados. Escribió una vasta y variada obra narrativa, que incluye novelas y cuentos admirables. Recibió elogios de un repertorio de escritores y críticos que va de Frank Swinnerton y John Gross a Frank Kermode, Gore Vidal y Martin Amis. Los nombres describen el arco temporal que informa acerca de la extensa carrera de Pritchett. Su primer libro, en la mejor tradición de Hazlitt, Stevenson y Belloc, fue Marching Spain, una crónica precisa del viaje a España que hizo en 1928. Cincuenta años después, en el prólogo de la reedición, dice que la guía fue un libro de Unamuno, El sentido trágico de la vida. Los libros que Pritchett escribió sobre Balzac y Chéjov permiten evaluar el alcance de su visión y sus simpatías, nunca limitadas al ámbito de la literatura inglesa. Fue el consultor preferido de Alfred Hitchcock acerca de dilemas planteados por libros y guionistas. Murió el 20 de marzo de 1997.



La gloria secreta – Arthur Machen

ISBN: 978-987-173914-1
Precio: $89
Páginas: 312
Traducción de Teresa Arijón

Inglaterra, comienzos del siglo xx. Un joven que tiene visiones religiosas. Un profesor con debilidad por el castigo. Entre las brumas de la civilización, los recuerdos de una región mítica. Una novela sobre el Santo Grial, el folclore celta y la niñez encantada. Una sátira sobre el sistema educativo. Un elogio de la poesía y la embriaguez. Contra la vida mediocre, la gloria secreta.

***

Traducida por primera vez al español, La gloria secreta es una obra de genio indiscutible. Arthur Machen demuestra ser el descendiente victorioso –Thomas Browne, Samuel Johnson, Thomas De Quincey– de la mejor prosa en lengua inglesa, capaz de conjugar la contemplación y el acontecimiento para adueñarse de una categoría religiosa: el éxtasis. El éxtasis que busca apasionadamente el héroe de esta novela, el que aguarda también al lector –a todos los buenos lectores– como trofeo literario definitivo.

La gloria secreta es la historia de un individuo desafortunado que se da la cabeza contra la pared desde el principio hasta el fin. No puede pensar ni hacer nada siguiendo la corriente del mundo; incluso cuando "obra mal", lo hace de una manera sumamente inusual y excéntrica. Quedará a criterio del lector determinar si era un santo que había perdido su rumbo en el siglo o un pobre loco subdesarrollado; en lo que me atañe, no estoy a favor de ninguna de las dos opciones.
Arthur Machen

Arthur Machen puede, alguna vez, proponernos fábulas increíbles, pero sentimos que las ha inspirado una emoción genuina. Casi nunca escribió para el asombro ajeno; lo hizo porque se sabía habitante de un mundo extraño.
Jorge Luis Borges



Arthur Machen (Arthur Llewellyn Jones) nació en 1863 en Caerleon on Usk, Gales, y murió en 1947 en Buckinghamshire, Inglaterra. De muy joven se trasladó a Londres para ganarse la vida. Fue periodista, maestro, editor, traductor, actor de teatro, narrador e inquieto continuador de la tradición de visionarios en lengua inglesa. Uno de sus primeros libros se llamó The Anatomy of Tobacco. Conoció la fama y el olvido varias veces, en distintas etapas de su vida. Con el relato The Great God Pan, aparecido en 1894 y considerado hoy un clásico de la literatura fantástica, obtuvo su primer éxito de público y crítica. De ese período con rasgos góticos y decadentistas son también Los tres impostores (que Borges publicó en su Biblioteca Personal) y The Hill of Dreams. Luego de más de una década en que no consiguió que lo editaran, renació como autor de culto en un círculo de críticos estadounidenses, cuyo entusiasmo cruzó el océano y lo convirtió en uno de los escritores más leídos y publicados de la época. Tradujo los doce tomos de las memorias de Giacomo Casanova. Para recuperarse de la muerte de su primera esposa, exploró hasta el cansancio las calles de Londres. Fue miembro de la orden hermética The Golden Dawn, sin involucrarse seriamente, porque le interesaba más seguir sus propias intuiciones, que lo llevaron a investigar y a escribir sobre la iglesia cristiana celta, los mitos artúricos y la leyenda del Santo Grial. Cuando ya tenía cerca de cincuenta años, se unió a la redacción del Evening News, donde publicó una historia sobre la participación de ángeles en una batalla inglesa de la Primera Guerra que los lectores dieron por cierta.

Julio 2011

El señor de la luz – Maurice Renard

ISBN: 978-987-1739-13-4
Precio: $76
Páginas: 352
Traducción de Cesar Aira


Charles Christiani, joven historiador, decide ir por unos días a La Rochelle. Antes lo distrae una excursión a la isla de Aix en el Boyardville, donde conoce a una muchacha de quien se enamora a primera vista. Poco tarda también en descubrir que se trata de un amor prohibido: ella es Rita Ortofieri, pertenece a una familia corsa enemistada con los Christiani desde los tiempos de Napoleón: son como Montescos y Capuletos. Un pedido lo obliga a viajar a otra posesión familiar, el castillo de Silaz, donde los caseros han descubierto —por la noche, tal como debe ser— un fantasma y claman despavoridos por la presencia del señor. Armado de paciencia ante esas supersticiones de provincia, Charles enfrenta el enigma para descubrir un secreto preservado por los años, el secreto de los cristales del señor de la luz, que revelará la intriga entre Christiani y Ortofieri y cambiará para siempre su modo —y el nuestro— de mirar la historia.
Para contar esta narración extraordinaria, Maurice Renard apela a todos los procedimientos de la novela decimonónica y les aporta la velocidad luminosa de un estilo incomparable: la belleza de una pincelada marina, la dicha de una definición oportuna, un retrato de los personajes que nos remite a las profundidades admirables de la literatura alemana romántica tanto como a los perfiles perfectos que trazaba Julio Verne


Maurice Renard nació en Châlons-sur-Marne el 28 de febrero de 1875 y murió el 18 de noviembre de 1938 en Rochefort. A los diez años se trasladó con su familia a una finca de Reims; su padre, Achilles, había sido nombrado presidente del tribunal de instancias. La familia era “una familia laboriosa, ornada de virtudes ancestrales y fiel a sus prejuicios”. Temprano descubrió a Edgar Allan Poe en la traducción de Baudelaire y su destino literario quedó sellado. Después, a Hoffmann y a los románticos alemanes (de quienes por genealogía artística procede Poe), a los narradores escandinavos, a Erckmann-Chatrian (el orden, por supuesto, no es jerárquico). El teatro resultó una pasión precoz. Escribe: La langosta, boutade patológica en un acto y seis alucinaciones casi simultáneamente con un homenaje a Victor Hugo: Vox saeculi. Después, una serie de imitaciones (del japonés medieval, del siglo XVIII francés) de técnica muy avezada: forma parte del entrenamiento de ser uno mismo ensayar lo diverso. La obra de madurez da muestras de una imaginación absolutamente única y de una pasión inveterada por la literatura. De los títulos, el más famoso de todos es Las manos de Orlac (1921), que fue llevado al cine en varias oportunidades (en 1924 por Robert Wiene, con Conrad Veidt; en 1934, por Karl Freund, con Peter Lorre, entre las más famosas). El film tuvo una gran repercusión (la segunda versión es la que ve el Cónsul en Bajo el volcán de Lowry). Otros títulos: Fantômes et fantoches (1905), Le Docteur Lerne, sous-dieu (1908), Le péril bleu (1912), Monsieur d’Outremort (1913), L’Homme truqué (1921), Un homme chez les microbes (1928), Le professeur Krantz (1932). El señor de la luz es de 1933.


Junio 2011

Meteoro de verano – Arno Schmidt

ISBN: 978-987-1739-12-7
Precio: $67
Páginas: 184
Prólogo y traducción: Gabriela Adamo


Los textos de Arno Schmidt son un desafío para todo lector. Su primer obstáculo radica en que se oponen a cualquier lectura veloz: nos obligan a ir despacio para evitar los sacudones de un camino que parece plagado de ripios, pero que esconde un virtuosismo deslumbrante. Y que expone, si se lo recorre con calma, una idiosincrasia de posguerra que resulta rabiosamente actual. Los cuentos se repiten casi como una fórmula, pero es una fórmula que permite el lucimiento de todas las artes de Schmidt: sus constantes neologismos, sus juegos de palabras, su dominio sobre el aspecto plástico de la lengua –la sonoridad y el ritmo–, sus conocimientos literarios e históricos, su ironía implacable y su vocabulario infinito. Todos los relatos están unidos por un narrador que se repite en la obra de Schmidt: un alter ego del autor que algunos críticos han leído como una especie de Don Quijote “malo”. Porque con su ironía Schmidt destila una maldad implacable, una furia potente que se dirige contra el mundo que lo rodea y del que solo se permite rescatar tres zonas: las ciencias puras, el arte y la naturaleza. Su esfuerzo por destruirlo todo y, a la vez, reconstruir amorosamente estas estrellas que sobreviven en el lodazal, impulsa su fuerza narrativa, le da forma a un poder hipnótico del que es imposible sustraerse.

del prólogo de Gabriela Adamo



Che, ¿vos leíste a Arno Schmidt? Es un alemán que se nos parece un poco, es decir que es terriblemente intelectual y al mismo tiempo está más vivo que un gato de azotea.

Carta de Julio Cortázar a Francisco Porrúa



Arno Schmidt nació en Hamburgo el 18 de enero de 1914. Se crió en Silesia. Fue reclutado como soldado durante la Segunda Guerra –en la sección de cartografía– y peleó en Francia y Noruega hasta caer prisionero en Bruselas en 1945. Escribió su primer relato en 1937. En 1949 publicó su primera obra, Leviatán. Los relatos reunidos en Meteoro de verano fueron redactados hacia finales de los años 50 y principios de los 60. Desde 1958 vivió en una casa de madera en las afueras del pueblo de Bargfeld. Obstinado colaborador de diarios y revistas, el periodismo y la traducción fueron durante años su más asiduo ganapán. (Realizó más de una decena de traducciones de autores ingleses y norteamericanos, como Wilkie Collins y Faulkner). Otro medio de vida se lo proporcionó la Süddeutsche Rundfunk, que le encargó programas de radio nocturnos, de más de una hora de duración, y que Schmidt aprovechó para inaugurar un género nuevo: diálogos encendidos sobre escritores del pasado. Caminante, fotógrafo aficionado, hombre solitario y de pocos amigos, mezcla de arqueólogo y predicador literario, a sus favoritos no podía criticárselos: “Jean Paul es uno de nuestros grandes, uno de entre aquellos veinte por los cuales me batiría a duelo contra todo el mundo”. En ese panteón se encontraban, además, Karl Philipp Moritz, Ludwig Tieck, Christoph Martin Wieland, Adalbert Stifter, pero también Edward Bulwer-Lytton, James Fenimore Cooper, H. Rider Haggard, Edgar Allan Poe, Lewis Carroll, James Joyce y Raymond Queneau. De una obra que incluye ocho novelas, diez nouvelles, dos volúmenes de cuentos, cinco de ensayos, una biografía de La Motte Fouqué, un estudio sobre Karl May, diversos tomos de correspondencia e innumerables fragmentos dispersos, al español se ha traducido La república de los sabios, Momentos de la vida de un fauno, El corazón de piedra, El brezal de Brand y Leviatán/Espejos negros. Según Schmidt, cuya especialidad era la novela de mediano alcance, los cuentos eran “pequeños yuyos venenosos”. Acaso su obra magna sea una investigación entre documental y novelesca sobre la vida y obra de Poe, publicada en 1970 y titulada El sueño de la ficha. (Al igual que Nabokov, era a partir de fichas como Schmidt componía sus textos y para este libro se calcula que utilizó unas ciento veinte mil, que llenaron más de mil trescientas páginas impresas). Arno Schmidt murió el 3 de junio de 1979. Un escritor que no se compara con nadie, en alguna oportunidad escribió: “Es mejor andar a pie solo que viajar con muchos”.


Marzo 2011

El mármol – César Aira

ISBN: 978-987-1739-10-3
Precio: $52
Páginas: 152

Y quizás los objetos podían ser
cualesquiera, quizás no estaban
predeterminados sino al revés: eran
ellos los que determinaban el curso de
los acontecimientos; el cliente podía
llevarse unos u otros, al azar, de la gran
variedad disponible: y según cuáles
fueran así sería la aventura que viviría
su portador.

César Aira, El mármol


Una misma novela, tres tapas, más de una lectura

A falta de cambio, el cajero de un supermercado chino le ofrece al protagonista de esta novela que elija entre un montón de naderías. Resignado, el hombre manotea al azar unas pilas chinas, un ojo de goma con luz, una tabla de proteínas, una hebilla dorada, una cucharita lupa, un anillo de plástico y una cámara fotográfica del tamaño de un dado. Ignora que al salir lo espera una aventura, y que a esos objetos que cree inútiles podrá darles una función insólita en cada capítulo de sus andanzas.
Las novelas de César Aira convocan a un lector dispuesto a jugar con él el juego de la improvisación. Con la irreverencia de un niño y la inocencia de un artista genial, Aira consigue lo imposible: crear la sensación de que lo que cuenta va naciendo, frase a frase, en el puro presente del lector.
Heredero de las vanguardias del siglo XX, César Aira encontró en sus procedimientos un atajo hacia la fuente primordial de la narración y, con más de sesenta novelas publicadas, ha creado una obra entregada al riesgo y tocada por la gracia de una rara libertad.




César Aira nació en Coronel Pringles en 1949. Vive en Buenos Aires desde 1967. Publicó más de sesenta títulos, entre ellos: La luz argentina; Los fantasmas; La guerra de los gimnasios; La villa y Las noches de Flores, pero también obras como El infinito; La trompeta de mimbre; El juego de los mundos; La pastilla de hormona y Mil gotas. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, italiano, alemán y a otras lenguas. En una entrevista, contó cómo escribió una de sus primeras novelas: “Un día estaba dando un examen de literatura argentina en la facultad. (…) El profesor me interrumpió diciendo que así no se podía exponer la obra de Borges. Me produjo tal indignación que me quisieran decir cómo hablar de Borges que salí del examen y, al día siguiente, me puse a escribir Las ovejas, una novelita donde los animales, a causa de la sed, descubren el idealismo. Tenía veinte años y en ese texto escribí mi versión de Borges, para que nadie volviera a decirme qué es la literatura”.



Sentado sobre un mármol, un día el narrador de esta novela observó su cuerpo desnudo y sintió una “íntima satisfacción”. Pero ¿en qué circunstancia lo hizo? ¿Lo habrá soñado? ¿Lo estará inventando? El mármol es un largo rodeo por las tierras de la memoria y la fantasía en busca de una explicación. En el camino aparecerán una extraña amistad, supermercados chinos, mundos extraterrestres iguales al nuestro y un sapo de piedra (que late) en el que acaso se cifren los destinos de la humanidad o al menos de un par de paladines de ocasión.
El yo que narra es la aventura secreta dentro de esta aventura, y como en un juego de develamientos, César Aira va dibujando el perfil de un hombre melancólico, culposo, xenófobo, mantenido por su mujer, al que la realidad –insospechada como en todas sus novelas– le tiene reservada una nueva alianza con la vida.






César Aira nació en Coronel Pringles en 1949. Vive en Buenos Aires desde 1967. Publicó más de sesenta títulos, entre ellos: El llanto; Diario de la hepatitis; Cumpleaños; Fragmentos de un diario en los Alpes; El tilo; Cómo me reí; La vida nueva. Es autor de libros de ensayos como Copi; Nouvelles impressions du Petit Maroc; Alejandra Pizarnik; Las tres fechas; Edward Lear. Además de innumerables best-sellers, tradujo a Jane Austen, John Franklin Bardin, Allen Tate, Jan Potocki, Stephen King, Ray Bradbury y J.R. Ackerley. En una oportunidad escribió: “Eso es la literatura entonces. Una especie de efecto feliz que no tuvo causa”.



Un hombre va de compras a un supermercado chino y el cajero, a falta de cambio, le ofrece algunos cachivaches, entre ellos unos misteriosos glóbulos de mármol. Al salir, el encuentro con un joven dispara una serie de aventuras que involucran la promesa de un premio, el hallazgo de una cantera en el bajo de Flores y a una pandilla de supermercadistas chinos llegados de otro planeta, idéntico al nuestro. La vida –y no solo la de estos personajes– gana nuevas dimensiones.
Con César Aira entramos enseguida en el terreno de la fábula, y esta vez el protagonista secreto es un sapo de piedra, un adorno olvidado, semienterrado en un jardín: “Hablando con propiedad, la imaginación, ¿para qué sirve? ¿No es ella también, y ella en primer lugar, un objeto sin función aparente incrustado en la mente? Son los objetos extraños los que le crean una función…”.
Las materias de Aira –las volteretas que puede provocar una simple transacción de dinero, la repetición y la proliferación, lo insólito en lo cotidiano, lo microscópico y lo cósmico– alcanzan en El mármol una asombrosa condensación. Un fervor único, delicado, se apodera de esta novela y del lector, capturado por el encanto de quien escribe creyendo que la literatura es el mejor de los juegos –de los mundos– posibles.


César Aira nació en Coronel Pringles en 1949. Vive en Buenos Aires desde 1967. Publicó más de sesenta títulos, entre ellos: Moreira; Ema, la cautiva; El vestido rosa. Las ovejas; El bautismo; La liebre; La costurera y el viento; Un episodio en la vida del pintor viajero. En su formidable Diccionario de autores latinoamericanos, escribió sobre Braulio Arenas: “Aunque prolífico, Arenas conservó algo de ‘novelista aficionado’, de poeta que experimenta con una forma que no es la suya y lo hace con singular libertad, sin condescender en moldes o mecanismos convencionales. Inventó su propia técnica y la reinventó en cada libro”. Algo no muy distinto podría decirse de este inclasificable escritor argentino.


Diciembre 2010

El caballero que cayó al mar – H.C. Lewis

ISBN: 978-987-1739-08-0
Precio: $59
Páginas: 160


- ¿Cómo se comporta un hombre condenado por su educación a ser un caballero en una situación poco elegante? Una novela ligera y refinada sobre una situación desesperada.
- H. C. Lewis trabaja con los elementos mejor seleccionados de la literatura de naufragios, y convierte la tragedia personal de un ciudadano de honra en un descenso por el remolino de la identidad.
- Una obra escrita con una maestría incomparable, traducida por primera vez al castellano.

Desde Robinson Crusoe hasta el náufrago de García Márquez, la literatura está poblada de personajes que deben sobreponerse a la zozobra de un barco. Pero es probable que no haya otro como Henry Preston Standish –el inolvidable caballero de esta novela–, quien cae al agua por obra y gracia de un paso desafortunado. Mientras el “Arabella” se pierde en el horizonte, y sin balsa ni isla a la vista, este hombre tiene que afrontar una situación inesperada: está solo contra el mar. Con magistral sencillez, Herbert Clyde Lewis lleva el relato a una dimensión filosófica. ¿Qué salvar de una vida? El caballero que cayó al mar es una obra maestra que el exceso de oferta del mundo editorial (no el exceso de obras maestras) mantuvo hasta hoy en el olvido. Con esta primera traducción al castellano, celebramos su rescate.



Herbert Clyde Lewis (1909-1950) nació en Brooklyn, Nueva York, en una familia de inmigrantes rusos. Asistió a la Universidad de Nueva York y al City College, pero abandonó sus estudios para probar suerte como reportero. Tres años más tarde se embarcó hacia París y un año después hacia China. A su regreso, se casó con Gita Jacobson, con quien tuvo dos hijos. Dejó momentáneamente el periodismo para convertirse en un escritor independiente, pero aunque vendió algunos cuentos a revistas estaba en la quiebra cuando publicó su primera novela, El caballero que cayó al mar (1937). Se mudó a Hollywood, donde trabajó de guionista para MGM y 20th Century Fox. Finalmente volvió al periodismo y puso su pluma al servicio del Times, el New York Herald Tribune y la revista Time. Varios de sus relatos se adaptaron al cine; el caso más importante, y por el que en 1947 Lewis estuvo nominado para un premio Oscar en la categoría de mejor argumento, fue el que inspiró el film It Happened on Fifth Avenue, que Frank Capra compró y revendió a Roy del Ruth. Publicó otras tres novelas: Spring Offensive (1940), Season’s Greetings (1941) y Silver Dark (1959), que apareció en forma póstuma. Murió a los cuarenta y un años de un ataque al corazón.


Octubre 2010

El mono no come bananas – Pilar Spangenberg - Eugenia Viña

ISBN: 978-987-1739-05-9
Precio: $62
Páginas: 32

Si no se espera lo inesperado, no se hallará
Heráclito

Merceditas tiene cinco años y vive en la selva misionera. Un día conoce a un mono de extrañas costumbres que la lleva a preguntarse si el mundo es tal como se suponía. Zanahorias y bananas guiarán una investigación en que Merceditas se irá descubriendo como una verdadera maestra de la sospecha.
Platón y Aristóteles encontraron el origen de la filosofía en el asombro. La apertura a la pregunta y a lo inesperado, condición de toda filosofía, caracteriza también la actitud de los niños frente al mundo. Esta inmensa capacidad de asombro que hace de los niños los primeros filósofos, muchas veces es desactivada por la incapacidad de los padres de hacerle frente y por cierta concepción de la educación como un corpus rígido de respuestas que, a fin de cuentas, desembocan en la clausura definitiva de la pregunta.
El mono no come bananas es el primer libro de una colección de La Pequeña Bestia que intenta dar espacio a los primeros interrogantes.



Pilar Spangenberg nació en Viedma, Argentina, en 1973. Es doctora en filosofía y docente de filosofía antigua en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Rosario.

Eugenia Viña nació en Pergamino, Argentina, en 1974. Es pintora y profesora de filosofía. Enseña filosofía e historia del arte en el centro Cultural Ricardo Rojas y ha exhibido sus obras en varias galerías.



El caballo blanco de Mozart – Arnaldo Calveyra

ISBN: 978-987-1739-06-6
Precio: $63
Páginas: 232

Mozart, sus cartas, la música y el teatro. Rincones de París. Impresiones fugitivas de un recoveco madrileño, de un pueblo mallorquín y del parque más celebrado de Barcelona. Un viaje en ómnibus de Colonia a Montevideo. Juan Rulfo y el Noh japonés. Kyoto desde una ventana. El Mahabharata de Peter Brook. La clarividencia de Michel Leiris y de Carlos Mastronardi. Una visita a Borges. Una crítica de La invención de Morel. Gombrowicz y sus discípulos. La fotografía, la traducción, la escritura…
Arnaldo Calveyra ha dicho que llegó tarde al reparto de géneros, y estos ensayos, reunidos en libro por primera vez, conservan todo el encanto —la respiración, la luz— de su poesía. En efecto, el autor de El hombre del Luxemburgo ha acudido una y otra vez a la afabilidad tipográfica de la prosa —como si tradujera a prosa un poema previo, que ya no conoceremos— para desplegar la curva plena de su arte.
Con Calveyra no conviene dejarse engañar por su aire serpenteante, tentativo: es un pulso firme el que tripula el texto. Invierte el signo de lo grave o de lo solemne y ofrece a cambio una delicadeza indestructible. No se trata de lecciones; son iniciaciones ilusoriamente dóciles de un maestro sigiloso, confidencial.



Arnaldo Calveyra, poeta, novelista, cuentista y dramaturgo, nació en Mansilla (en la provincia de Entre Ríos) en 1929. Se licenció en Letras en la Universidad Nacional de La Plata y a comienzos de la década del sesenta una beca de investigación lo llevó a París, donde vive desde entonces, dedicado a la literatura. Su obra se compone de Cartas para que la alegría, Iguana, iguana, Diario del fumigador de guardia, El hombre del Luxemburgo, El libro del espejo, Maizal del gregoriano, Diario de Eleusis, Cuaderno griego, la novela La cama de Aurelia, el libro de relatos El origen de la luz y el extenso ensayo La novela nacional (publicado con el título Si la Argentina fuera una novela). Su Poesía reunida se editó en 2008.



BUENOS AIRES La ciudad como un plano – AA.VV

ISBN: 978-987-1739-07-3
Precio: $65
Páginas: 248

Buenos Aires. Los nombres la van deletreando: Gaona, Directorio, Juan de Garay, Rivadavia, Corrientes, Callao, Alem, Florida, Retiro. Coghlan, Barracas, Plaza Once, Parque Chacabuco, Villa Devoto, Villa Urquiza, Villa Crespo, Villa del Parque.
Por delante y por detrás de estos escenarios y otros, las crónicas y relatos aquí reunidos conforman un retrato de la ciudad plural y van tejiendo entre todos una especie de plegaria que es también una celebración.
He aquí una maqueta a escala caligráfica, alumbrada por algunos de los narradores más notables de la literatura argentina actual. Un planisferio en el que cada relato dibuja otra ciudad, tantea una Buenos Aires dentro de otra. Y entre un texto y el siguiente aflora la ciudad del lector, la de quien se deja transportar por la lectura.

“Y la ciudad, ahora, es como un plano…”
J.L. Borges

Buenos Aires es una de las ciudades más grandes y más populosas del planeta. Es también una de las más secretas. Las historias y crónicas incluidas en esta antología actúan de guías para los rincones menos fatigados de la metrópolis. Los textos, inéditos, pertenecen a algunos de los escritores argentinos más originales y reconocidos de la actualidad: Alan Pauls, Sylvia Molloy, Edgardo Cozarinsky, Marcelo Cohen, Martín Rejtman, Sergio Chejfec, María Carman, María Sonia Cristoff, Anna-Kazumi Stahl, Arnaldo Calveyra, Dalfia Oken, Daniel Guebel y Graciela Speranza.


Septiembre 2010

Una Familia y Una Fortuna – Ivy Compton-Burnett

ISBN: 978-987-1739-04-2
Precio: $89
Páginas: 384

Una noticia revuelve el nido más o menos cómodo de los Gaveston: Dudley, el querido y apocado tío solterón, recibe una herencia inesperada. Mientras en la mansión intentan ponerse de acuerdo sobre cómo debería emplearla, otros visitantes van llegando: la muerte, el amor y su revés, el egoísmo, las retorcidas buenas intenciones. Una familia y una fortuna es una novela despiadada, inusitadamente entretenida, sobre ese organismo a la vez trivial y angustioso al que damos en llamar “familia”.




Una de las más grandes novelistas que ha dado Inglaterra..
NATHALIE SARRAUTE

Más que hablar, sus personajes esculpen epitafios en sus lápidas. Hablan como lúcidos esqueletos que han salido de los armarios..
V.S. PRITCHETT

Cualquiera que intentara escribir una novela con uno de sus argumentos, no conseguiría publicarla o se sumiría en el ridículo. (...) Es muy posible que Compton-Burnett sea considerada en el porvenir como una gran novelista, una novelista genuinamente moderna..
J. RODOLFO WILCOCK

Si te importa Compton-Burnett es algo que solo puedes descubrir por ti mismo..
JOHN BETJEMAN


La séptima de doce hijos, Ivy Compton-Burnett nació en Londres el 5 de junio de 1884. Jamás olvidaba un nombre o la edad de un conocido. Creía en el aislamiento y en el ocio como protectores de la identidad. Pasaba horas ocupándose del jardín de la casa que compartió con Margaret Jourdain. Algunas de sus novelas son A House and Its Head, Parents and Children, Elders and Betters, Manservant and Maidservant y The Mighty and Their Fall.





La Perla del Emperador – Daniel Guebel

ISBN: 978-987-1739-01-1
Precio: $69
Páginas: 288

En pleno corazón de Malasia, una bellísima mujer blanca recibe la visita de un misterioso chino que le propone apoderarse de una perla legendaria. En su búsqueda se ven envueltos, entre otros, un pescador y un opiómano, un capitán de barco, el Shah de Persia, eunucos y ballenas. Como en Las mil y una noches o en Salgari, en esta novela aparecen y se desvanecen mundos donde imperan el ansia de la inmortalidad y el amor por los viajes, donde palpitan el deseo y la melancolía. Es un laberinto en el que Oriente y Occidente se confunden y se vuelven —en un nuevo espejismo— fabulosamente argentinos...




Daniel Guebel nació en Buenos Aires en 1956. Escritor, guionista de cine y dramaturgo, periodista y editor, ha publicado las novelas El caso Voynich, Derrumbe, El día feliz de Charlie Feiling (en coautoría con Sergio Bizzio), Carrera y Fracassi, La vida por Perón, El perseguido, El terrorista, Nina, Cuerpo cristiano, Matilde, Los elementales y Arnulfo o los infortunios de un príncipe. Entre el ensayo y el testimonio personal, en Mis escritores muertos recuerda a Héctor Libertella y Jorge Di Paola. En teatro, publicó Dos obras ordinarias (en coautoría con Sergio Bizzio), Tres obras para desesperar y Adiós Mein Führer. Es autor de dos volúmenes de relatos: El ser querido y Los padres de Sherezade.


Agosto 2010

Desalmadas – María Martoccia

ISBN: 978-987-1739-03-05
Precio: $62
Páginas: 217

Los personajes de María Martoccia están siempre en movimiento: dos mujeres emprenden el camino a la sierra con otra a cuestas, en busca de una herencia que las salve de la penuria. Una madre quiere que su hija recupere la cordura, pero un ladrón de poca monta logra en cambio que pierda a la hija. Un comisario sale a caballo y, con la ayuda de la bruja local, no evita un asesinato y encuentra a una joven muerta de amor. Venderle el alma al diablo parece buen negocio, pero al final todos recibirán, con o sin su intervención, lo que merecen: amor, la niña sin juicio; tierra, la joven asesina; salud, la vieja moribunda; y unos pocos pesos la curandera. No es el narrador quien distribuye premios y castigos sino la novela misma, cuya sola arquitectura permite una vez más canjear lo que pensamos por una ficción inolvidable de la autora de Sierra Padre.




María Martoccia, porteña nacida en 1957, estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Se casó con un británico, viajó por el norte de África y el Sudeste asiático y vivió en Yemen antes de que estallara la guerra. Publicó Caravana (1996, reeditado en 2009 por La Bestia Equilátera), el libro de semblanzas biográficas Cuerpos frágiles, mujeres prodigiosas (2002, coautora junto con Javiera Gutiérrez) y las novelas Los oficios (2003) y Sierra Padre (2006). En la actualidad vive en un pueblo de las sierras en la provincia de Córdoba.


Siluetas – Luis Chitarroni

ISBN: 978-987-1739-02-8
Precio: $59
Páginas: 228

Publicado por primera vez en 1992, y atenuado hoy su componente informativo por el avance tecnológico, Siluetas es un conjunto de ejercicios interrumpidos apenas por el sentimiento dominante: la admiración. Cada relato comporta una epifanía, que ilumina a partir del albur biográfico la obra de novelistas y poetas célebres, no tan célebres o directamente ficticios. Con la misma gracia de John Aubrey o Borges, Luis Chitarroni actúa como si las mayores aventuras en literatura se dieran en las incógnitas y escenarios que ella misma crea.




Luis Chitarroni, nació en Buenos Aires en 1958. Es escritor, crítico y editor. Colaboró en diversos medios de la Argentina y el extranjero. Además de Siluetas, las columnas escritas para la revista Babel que componen su primer libro, publicó las novelas El carapálida y Peripecias del no, la colección de ensayos Mil tazas de té y las antologías La muerte de los filósofos en manos de los escritores y Los escritores de los escritores. De Peripecias del no Beatriz Sarlo dijo: "Fue el hecho más destacado de la literatura argentina en 2007". Su próxima novela, Miopía progresiva, será publicada por La Bestia Equilátera.


Julio 2010

Los Enamorados – Alfred Hayes

ISBN: 978-987-24926-9-4
Precio: $55
Páginas: 155

Las fórmulas del amor –las que suponen un paraíso de éxtasis y felicidad, las que reclaman un vacío recíproco de identidad y posesión– pueden incluirse en los pliegues del relato, que consiente todas las situaciones y circunstancias capaces de sustentarlas.
Afinada y entonada por una voz que no permite dudar acerca de lo que cuenta, esta novela inédita hasta ahora en español despertó la admiración del público y de lectores tan exigentes como Elizabeth Bowen, Stevie Smith y Antonia White. Este tribunal femenino respalda la turbulenta veracidad o por lo menos la verosimilitud tortuosa de una confesión: la del espléndido aislamiento de un hombre perdido en el laberinto de su amor.

“Los enamorados es una obra de arte.”
Julian Maclaren-Ross




Alfred Hayes (1911-1985) nació en Inglaterra, pero fue criado en Nueva York. Como la de Raymond Chandler, otro inglés transplantado a los Estados Unidos, la voz de Hayes es característica e inconfundiblemente norteamericana. En un esfuerzo por encontrar símiles en otras artes, la gloria del estilo de Hayes ha sido comparada con las tersas síncopas de Thelonious Monk.



Los encubridores (Reedición)Muriel Spark

ISBN: 978-987-1739-00-4
Precio: $55
Páginas: 170

Los encubridores es una novela basada en un hecho real: el caso policial quizá de mayor trascendencia en toda la historia de Inglaterra, que ocurre en el seno de la aristocracia. El 7 de noviembre de 1974, lord Lucan mata a Sandra Rivett, la niñera de sus hijos, confundiéndola con su esposa. Se fuga y jamás puede ser hallado por la justicia británica.


Veinticinco años más tarde, Lucan se presenta en el consultorio de la psicoanalista más famosa de París, la doctora Wolf, seudónimo de Pappenheim (como la famosa paciente de Freud). «Vine por una consulta... No tengo la conciencia tranquila... Soy lord Lucan: la policía me ha buscado por más de veinte años. Supongo que conoce mi historia.» «No es posible. Ya estoy atendiendo a otro paciente que dice ser lord Lucan». ¿Cuál de los dos pacientes es el asesino? ¿Qué pasado siniestro esconde la psicoanalista?

«Distinguida y escalofriante…. Tramposo argumento de una comedia negra que se lee sin parar como una intriga moral y un brillante entretenimiento».
THE NEW YORK TIMES

«Extraña y atrapante, encantadoramente iluminadora…. Spark ha construido una de sus mejores novela sui generis.»
― John Updike, THE NEW YORKER

«Este libro lo hará reír en voz alta.»
THE WALL STREET JOURNAL

«Muriel Spark es la más talentosa y original novelista inglesa de su generación.»
- David Lodge, THE NEW YORK TIMES BOOK REVIEW


Muriel Spark nació en Edimburgo el 1 de febrero de 1918. Vivió muchos años en África Central y durante la segunda guerra mundial trabajó en el Departamento de Inteligencia del Ministerio de Relaciones Exteriores. Recibió el título de Dama del Imperio Británico en 1993 y Comandante de las Artes y Letras en 1996. Algunas de sus obras son: La plenitud de la señorita Brodie, Memento Mori (según Julian Barnes «una de las más grandes novelas de los últimos 50 años»), Vagando con intención, y Muy lejos de Kensington. Murió el 13 de abril de 2006 en Italia.


Febrero 2010

La Biblioteca Ideal – Matías Serra Bradford

ISBN: 978-987-24926-8-7
Precio: $69
Páginas: 413

Buenos Aires. Decenas de librerías de viejo. Cuatro lectores y un sueño compartido: armar la biblioteca perfecta, la que entre otras cosas prometa una vida más larga
Las extrañas costumbres de ciertos libreros y el clima singular de sus reductos. El rastreo infinito, demencial, de un libro, de un escritor, y otro, y otro. Lecturas de infancia, de verano, lecturas en viaje.
A mitad de camino entre la novela y el documental, La biblioteca ideal propone como héroe al lector, acaso el personaje menos estudiado de la literatura. Se trata de una fantasía utópica en una de las ciudades del mundo que ostenta más librerías de segunda mano. Dos mil leguas de viaje submarino por el reino de la lectura, tras las compulsiones y los misterios del último arte secreto




Matías Serra Bradford (Buenos Aires, 1969). Escritor, traductor y crítico. Ha realizado diversas antologías, entre ellas La isla tuerta (extenso compendio de poesía británica del siglo XX) y un volumen de ensayos de Aldous Huxley. Sus últimos libros publicados son Diarios y miniaturas y Manos verdes.